El Proyecto

En enero del 2009, un grupo de profesionales chilenos llegó a la meseta de la cordillera de San Pedro de Dalcahue, ubicada en Chiloé. A 700 metros de altura, en un sitio eriazo y de difícil acceso, buscaban comprobar en terreno la capacidad eólica de la planicie. Tras una serie de mediciones de gran complejidad técnica, constataron que la fuerza del viento en las alturas cordilleranas tenía suficiente potencial eléctrico. 

Así fue como nació el Parque Eólico San Pedro de Dalcahue. 

El proyecto, que replica otros modelos exitosos en el mundo, abarcará 814 hectáreas e incluirá 18 aerogeneradores. De esa forma, la obra de ingeniería alimentará al Sistema Interconectado Central (SIC) con 36 MW de potencia. La generación de energía renovable del Parque Eólico San Pedro representará aproximadamente un 50% de la energía que se consume en la Isla de Chiloé anualmente. 

En julio del 2011 se dio luz verde al Parque San Pedro cuando entonces el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de la Décima Región consideró que cumplía con todas las exigencias legales de un proyecto de desarrollo sustentable, (para más información haga CLICK AQUÍ). Además de producir energía limpia y disminuir los índices de contaminación en la isla, el parque eólico se ubicará a 10 kilómetros de la comunidad más cercana. Por lo tanto, su presencia será imperceptible desde el punto de vista acústico y visual. 

La ubicación y diseño del parque cumplen con los estándares de las normas internacionales en materia medioambiental. Por una parte, protege las zonas con valor arqueológico y patrimonial indígena como exige la OIT. Además, formará parte del mercado de bonos de carbono, de acuerdo al Mecanismo de Desarrollo Limpio de la Convención Marco de Cambio Climático de Naciones Unidas, ya que el organismo internacional lo admitió a evaluación